20 | 09 | 2014
La educación es problema de todos Imprimir E-mail
Revista - 18-19
Escrito por Alejandro   
Lunes, 03 de Mayo de 2010 11:10

Para ver esta página recomendamos utilizar Mozilla Firefox

La educación es problema de todos

 Dr. Héctor G. Riveros Rotgé

Instituto de Física, UNAM

 

La educación es herramienta fundamental para el desarrollo de las sociedades y las naciones. Para países como México, el campo educativo es de vital importancia, por lo que se hace necesario que todos colaboremos para mejorar los diferentes aspectos que constituyen o estructuran este campo. A continuación hago una serie de sugerencias, varias de ellas posiblemente extensivas a otros países latinoamericanos, que competen a la SEP, la UNAM y el CENEVAL[1]:

 

1. Reformas a los planes de estudio, estos planes deben modificarse periódicamente tratando de ajustarse a las necesidades de un mundo cambiante. Lo importante es que los planes deben enseñar a razonar a los estudiantes. Para ello es necesario diseñar procesos de formación a los profesores, proporcionando los cursos, pruebas piloto, textos, etc. necesarios para su implementación. Hay que aprovechar que la mejor motivación para el aprendizaje es el placer que causa entender[2]  en los temas que cubre el programa correspondiente. Esto es particularmente importante en la enseñanza básica y media, para vencer el gran alejamiento de la Ciencia que fomentan los métodos en uso. La Ciencia es cultura y debe ser tan agradable como la música, los deportes, etc. En cada tema el maestro requiere ejemplos concretos de motivaciones, cómo usar las simulaciones,  realizar demostraciones y experimentos en el salón de clase. Formular evaluaciones conceptuales es más difícil que hacer una evaluación memorística, conviene realizarlo antes de dar el tema, porque nos indica lo que realmente se quiere enseñar. Para todo esto se hace necesario serios procesos de formación de profesores y posiblemente la reforma de las licenciaturas involucradas en el campo educativo.

 

2. Los planes de estudio deben fortalecer los lazos con la sociedad. Las escuelas no están aisladas de las comunidades que la rodean y de la sociedad en donde tienen razón de ser. Por esta razón los planes deben incentivar la visita a distintos sitios e instituciones relevantes para la formación del estudiante como ciudadano, siendo los museos un campo propicio para ello. En el caso de los museos de ciencias, las diferentes interacciones que surgen en la visita  son importantes para construir imágenes cercanas a la ciencia en donde el placer de entender, ligado a experiencias fuera del ámbito escolar, es muy importante.

 

3. Evaluaciones con preguntas conceptuales, tanto en las escuelas como en las evaluaciones externas a ellas (CENEVAL y ENLACE) se utilizan preguntas memorísticas, contradiciendo los buenos deseos de los planes de estudio. El plan de estudios debe incluir e indicar procesos en los cuales las preguntas conceptuales y las formas de razonamiento sean la base del aprendizaje, sin olvidar la experimentación. De esta forma el profesor puede detectar diferencias con planes anteriores y al estudiante le servirá para toda la vida, si llega a acceder a la educación universitaria y graduarse, no debe olvidar que el mejor predictor del desempeño de un profesional es su habilidad para aplicar el conocimiento y resolver un problema, y no lo que pudo memorizar.

 

4. El Concurso de Ingreso a las instituciones públicas de educación media superior[3] debe tomar en cuenta el promedio de Secundaria. El proceso de admisión a la preparatoria se basa en los resultados de un examen que se considera es un buen predictor del rendimiento académico del concursante,  sin tener en cuenta el promedio del estudiante en la secundaria. Por experiencia se sabe que un buen estudiante de secundaria tiene altas probabilidades de ser un buen estudiante de preparatoria. La mejor calificación de admisión se obtiene combinando ambas calificaciones, lo que permite optimizar los recursos disponibles.

 

5. La UNAM y el CENEVAL deben evaluar su evaluación. Es casi increíble que los evaluadores no evalúen la eficiencia de sus predicciones. Se necesita un seguimiento de si hay correlación entre el examen de admisión y el promedio del primer año o el promedio al final de la licenciatura de los seleccionados. Este seguimiento es necesario para encontrar las preguntas y los procesos más eficientes para los fines perseguidos.

6. Mejorar los exámenes masivos, en los datos del CENEVAL y de ENLACE se observan sesgos poco creíbles, ya que ciertas escuelas privadas solamente tienen alumnos buenos o excelentes, siendo que estadísticamente las escuelas tienen estudiantes que cubren toda la gama, desde deficientes a excelentes. Dado que todas las escuelas presentan datos muy parecidos, con una gama casi continua de resultados, unas escuelas son marginalmente mejores que otras; y esto está más relacionado con la demanda que algunas tienen que les permite escoger mejor a sus estudiantes. Cuando la escuela sólo tiene estudiantes buenos y excelentes indica una deficiencia en la obtención de los datos. No se cuidó bien el proceso ya que muchos estudiantes de escuelas privadas siguen sus estudios en el sector privado de la educación, para el cual no necesitan el examen del CENEVAL. Esto es muy diferente a que todos los estudiantes de esas escuelas presenten el examen.

 

7. Campaña contra la enseñanza pública. En varios medios de información se encuentra publicidad y propaganda que trata de hacer creer que son mejores las instituciones privadas. Para atraer estudiantes se gastan grandes sumas en publicidad explicita e implícita construyendo una imagen de prestigio y fomentando la idea de que las escuelas privadas son mejores. Sin embargo, en los datos del CENEVAL se observa que los alumnos buenos provienen de escuelas públicas y privadas. El asistir a una escuela privada no garantiza el éxito, así como el asistir a una escuela pública no garantiza el fracaso. Además, se impulsa la implementación del llamado bono educativo mediante el cual los padres inscriben a sus hijos en la escuela de su preferencia. El sesgo publicitario haría prácticamente desaparecer las escuelas públicas.  Dado que las escuelas privadas, por lo general, no quedan cerca de los barrios residenciales esto tendría una fuerte incidencia creando grandes congestiones con sus consecuencias para el medio ambiente y la pérdida de tiempo para los estudiantes viajando a las escuelas y de regreso a sus casas, todo por una supuesta mejor educación.

 

8. Preparamos profesionales que emigran a países desarrollados por falta de condiciones de trabajo en México. Hace falta una mayor colaboración entre el sector académico y el sector productivo del país que redundaría en abrir campos de trabajo a todos los niveles. Existen problemas relevantes para el país. Por ejemplo, en pocos años la demanda nacional de petróleo será mayor que la producción, se hace urgente la búsqueda de alternativas energéticas que permitan una transición fluida a un desarrollo sustentable. Sin embargo, se mide la productividad científica por las citas a los trabajos publicados. Esto descalifica a quienes trabajan en la solución de problemas nacionales. Este sistema fomenta la formación de clubes de elogios mutuos, en detrimento de la búsqueda del conocimiento.

 

Necesitamos un preescolar que estimule a los niños a convivir, una primaria que les ayude a entender el mundo que los rodea, una secundaria que los introduzca a los placeres del razonamiento. La preparatoria es terminal para muchos estudiantes y requiere de razonamientos formales que les permitan el aprendizaje continuo necesario en nuestro mundo actual. Las licenciaturas y los postgrados enseñan a crear conocimiento, para poder crear nuevas tecnologías y más conocimientos. Nuestros hijos y conciudadanos tienen derecho a la mejor educación posible. No permitamos que se les niegue este derecho o se les engañe por motivos de lucro. La evaluación debe ser herramienta de progreso,  colocarla al servicio de intereses mercantiles es poner en riesgo sus objetivos más básicos en favor de un grupo privilegiado. La educación de calidad es necesaria para el avance integral de la Nación, para lo que resulta imprescindible evaluaciones completas, transparentes y que consideren el bienestar social y las circunstancias de toda la población. La educación es un factor de desarrollo y no de sumisión.

 


 


[1] La Secretaría de Educación Pública de México, SEP, la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM y el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior, Ceneval, realizan diferentes pruebas para evaluar el nivel de habilidades, competencias y conocimientos en diferentes etapas: primaria, secundaria y superior. Por ejemplo el CENEVAL realiza dos tipos de pruebas: EXANI, que presentan quienes desean continuar sus estudios de educación media superior y superior –asimilable a las pruebas de estado que deben presentar los estudiantes de 11 grado en Colombia-  y los EGEL, que son exámenes generales para el egreso de la Licenciatura. La Secretaría realiza las pruebas ENLACE a nivel de primaria y secundaria que son pruebas cuyo objetivo es obtener información adicional sobre el funcionamiento de la educación escolar en México a través de los aprendizajes en Matemáticas y Español de estudiantes de tercero, cuarto, quinto y sexto de primaria y tercero de secundaria de todo el país. La UNAM, realiza exámenes a los aspirantes a ingresar a sus variadas carreras. Es una de las universidades más prestigiosas de América Latina por su nivel educativo e investigativo. Tanto la SEP, la UNAM y el CENEVAL a través de sus pruebas, sus miradas y actitudes institucionales direccionan de muchas formas el campo educativo mexicano.

[2] Ver ejemplos en www.hgriverosr.com

[3] En México los niveles del campo educativo son: Preescolar, Primaria, Secundaria, Media superior, también conocida como Preparatoria y Superior (licenciaturas y postgrados)